La verdad detrás de la masa

Escrito por odiseapolitica 14-04-2018 en Psicología. Comentarios (0)


-Gustave Le Bon (1895)-


Es una verdad innegable que, a lo largo de la historia universal, las masas organizadas han sido las principales protagonistas de cambios revolucionarios. Desde la desaparición de regímenes monárquicos hasta la instauración de repúblicas. Es por esta razón, que es de suma importancia analizar no solo la estructura de estas, sino las diferentes expresiones y los líderes que la mueven. Gustave Le Bon realiza un estudio sobre esto, en su libro “Psicología de las masas”, la importancia de este libro recae en la relevancia de su contenido revelando como las masas organizadas no solo han influenciado eventos históricos pasados, sino que se encuentra vigente dentro de nuestra sociedad actual.

“Cuando se exagera un sentimiento, desaparece la capacidad de razonar”, mediante esta cita de Le Bon se puede llegar a entender que esta colectividad se mueve bajo el impulso primitivo de las emociones. El individuo pierde su particularidad y su ideología propia para volverse parte de la consciencia colectiva. De esta manera la masa asume fuerza bruta que orienta hacia un sentido específico, y son los líderes de estas masas los que dirigen el accionar. Estas personas de fuerte voluntad son las que imponen y ordenan el objetivo de la colectividad, el individuo que forma parte de esta es incapaz de razonar; por lo tanto, sigue al grupo sin tener en cuenta que no tomaría esas decisiones si se encontrara solo.

Le Bon utiliza una analogía para poder explicarlo de mejor manera: el hipnotizador y el hipnotizado. Donde el primero, se vale de sus habilidades de orador y su fuerte carácter para poder someter bajo sus deseos a la consciencia colectiva que es simple, sugestiva y extremadamente crédula. Los líderes de la masa tienen que tener un conocimiento del alma de esta puesto que para poder controlar una multitud emotiva se tiene que reconocer cuales son los sentimientos que la están inspirando. Las masas son fáciles de influenciar no solo por su carácter sumiso sino porque se ve afectada por diferentes estímulos exteriores: imágenes, discursos meramente sentimentales que abogan por el alma de la raza.

Estas características inconscientes que son residuos ancestrales nos llegan a unir al encontrarnos en una masa organizada. Estos atributos son las razones secretas que constituyen el alma de la raza, los cuales ignoramos pues escapan de nuestra comprensión consciente. Es en la colectividad en donde los atributos particulares son anulados y sale a flote lo inconsciente. Al ser de esta manera, el individuo puede ser capaz de seguir órdenes contrarias a su carácter y no poder discernir acerca de su actuar.

El alma colectiva de la multitud se rige no solo por los líderes que la dirigen sino por las ansias de llegar a obtener el objetivo planteado, es por esta razón que cualquier obstáculo que se encuentre en el camino va a ser destruido. Hay que tener un correcto discernimiento de lo puede llegar a ser una masa organizada. Es cierto que se mueve bajo un impulso emotivo, primitivo y extremista, y es por esto que algunos psicólogos han definido a la masa como criminal. Pero, aunque si han existido y existirán masas criminales, también lo hay heroicas. Pese a la fuerza destructiva de la colectividad, no se puede negar que la destrucción es el primer paso para poder implementar nuevas ideas y sociedades.

No puede quedar una idea más clara de su obra: son las masas, las que con su accionar logran realizar cambios y, dependiendo de cómo hayan sido sugestionadas, pueden ser para mejor o para peor.